Desde que tuvo uso de razón Ignacio Val supo que su lugar estaba en los escenarios. Hace seis años el joven boliviano llegó a Los Ángeles, la meca de la industria del entretenimiento, con el firme propósito de emprender una carrera musical y así, ocupar su tan merecido lugar.
“Esta carrera requiere disciplina, honestidad, mucho trabajo y fe, y yo tenía que venir acá a aprender esto”, dice el joven de 26 años de edad.
De la mano de un sonido pop-rock latino y un estilo único, Ignacio ha logrado abrirse camino en el mundo del entretenimiento, presentándose en lugares legendarios tales como LA Sports Arena, Home Depot Center, Whisky A Go-Go, House of Blues, Rumba Room, y B.B. King’s y compartiendo el escenario con artistas internacionales de la talla de Luis Fonsi, David Bisbal, Alejandro Fernández y Alejandra Guzmán. Además ha participado en importantes eventos como el Festival de Cine Latinoamericano de Los Ángeles y los festejos de Fiesta Broadway.
“Estar sobre un escenario es lo que más amo, es la parte más divertida de mi trabajo y cada vez que me subo a uno lo hago como si fuera la última vez”, dice sobre este lugar tan mágico para él.
A toda esta experiencia en diferentes escenarios se suma su participación en el 2005 en la gira por Bolivia de Franco de Vita, donde pudo cantar junto al gran cantautor venezolano el tema Si la ves.
La influencia de Franco de Vita le permitió también desarrollar su talento como compositor, faceta que hasta entonces sólo había explorado a los 18 años, al componer la canción No quiero decir adiós para su graduación de la escuela secundaria.
“Cuando comencé mi carrera yo pensaba que iba a ser un intérprete, pero cuando conocí a Franco y a su manager Don Cesar Pulido, hablando con ellos me di cuenta de lo importante que es componer y depender solamente de tu propia inspiración y creatividad ”, cuenta Ignacio quien desde hace cuatro años ha compuesto más de 50 canciones.
Entre sus influencias musicales figuran Robi “Draco” Rosa, Aerosmith, Bon Jovi y Joaquín Sabina, pero su principal influencia musical es Elvis Presley, a quien imitaba frente a su familia siendo tan sólo un niño de 3 años.
En su natal La Paz, Bolivia, empezó a estudiar canto, guitarra y baile a los 13 años y al llegar a Los Ángeles continuó perfeccionando su talento en la reconocida academia de alto rendimiento Musicians Institute.
Para Ignacio, ser un latino en Los Ángeles significa no sólo crecimiento como ser humano sino también enriquecimiento como músico, ya que atribuye a esta experiencia la fusión de sus sonidos latinos con el rock americano. “Cuando escuchas mis canciones te puedes dar cuenta lo que estoy viviendo, me dedico a componer cosas que me pasan de verdad, a veces son tristes, a veces son felices y también a veces son canciones para Dios porque soy una persona muy espiritual y el tenerlo tan presente en mis días le ha dado un verdadero propósito a mi vida.”
Además de su carrera musical, Ignacio se ha adentrado en la actuación y el modelaje, participando en comerciales de marcas como Carl’s Jr., DirecTV, Pizza Hut, y Super Lotto y realizando diferentes sesiones fotográficas y videos musicales. A esta lista extensa de proyectos se suma también la filmación de su primera película, Sueños Rotos, un film independiente en donde obtuvo el papel protagónico.
“Si algo le pido a Dios es tener una carrera larga y sólida, pero con un propósito”, dice el cantautor a quien le gustaría que su música traspasara fronteras, cantar en inglés al igual que en español y en algún momento poder ayudar a los niños de su país.
Hoy Ignacio Val sabe que sus sueños están al alcance de sus manos y no olvida que cuando se trata de soñar, nada es imposible. ... (Mostrar / Ocultar)